Ricardo Gil SimõesEvidencia

Columna y deporte · 30 de octubre de 2026

Conmoción cerebral en el deporte: qué hacer en las primeras 48 horas y cómo volver

En los deportes de contacto, como el rugby, el fútbol americano, el fútbol, las artes marciales o el hockey, la conmoción cerebral es frecuente y a menudo pasa desapercibida. Es habitual que el deportista minimice los síntomas y continúe jugando, y precisamente esa decisión es una de las que más prolongan la recuperación.

Este artículo resume lo que sabemos hoy gracias al consenso internacional sobre conmoción en el deporte de Ámsterdam (2022) y a las revisiones sistemáticas que lo sustentan. Es también la base de los protocolos que aplicamos en el fútbol americano profesional europeo.

Qué es una conmoción cerebral

La conmoción es una lesión cerebral traumática leve causada por un golpe en la cabeza o por un impacto en el cuerpo que transmite una sacudida brusca a la cabeza. No produce lesiones visibles en las pruebas de imagen habituales, pero durante días o semanas el cerebro funciona de forma alterada debido a un desajuste del metabolismo neuronal, que explica los síntomas.

Tres ideas importantes:

Cómo reconocerla

Tras un golpe, sospecha una conmoción si aparece cualquiera de estos signos:

Regla número 1: si hay sospecha, fuera del partido

Ante la sospecha de conmoción, el deportista sale del juego y no vuelve ese día, aunque diga que está bien y aunque los síntomas parezcan leves.

Esta recomendación tiene base científica: según la revisión sistemática del consenso, seguir jugando tras la conmoción y retrasar la valoración médica se asocian a una recuperación más larga.

En el deporte organizado, la valoración en el campo se apoya en herramientas estandarizadas como el SCAT6. Su utilidad es máxima en las primeras 72 horas y disminuye hasta perder buena parte de su valor a partir de los 7 días; no es una herramienta para decidir la vuelta al juego semanas después.

A urgencias sin esperar si aparece…

Estas señales pueden indicar una lesión más grave, como un hematoma, o una lesión de la columna cervical.

Las primeras 24-48 horas: reposo relativo

Durante años se recomendó reposo absoluto, a oscuras y sin estímulos, hasta que desaparecieran los síntomas. La evidencia actual no respalda esa práctica. La revisión sistemática sobre reposo y ejercicio del consenso de Ámsterdam concluye que:

En la práctica, durante las primeras 24-48 horas:

Después: actividad física progresiva

A partir del segundo día, la misma revisión encontró que el ejercicio aeróbico prescrito, como bicicleta estática o caminar a buen ritmo con una intensidad controlada que no dispare los síntomas, acorta la recuperación: en el metaanálisis, de media, unos 4-5 días. Además, reduce el riesgo de que la recuperación se retrase.

El sueño también importa: dormir mal se asocia a una recuperación más lenta. Cuidar los horarios y la higiene del sueño forma parte del tratamiento.

Cuánto se tarda en recuperarse

La revisión sistemática del consenso sobre recuperación, con 278 estudios, ofrece estas cifras medias:

El factor que mejor predice una recuperación más larga es la intensidad de los síntomas al principio. Antecedentes como la migraña, la ansiedad o la depresión pueden alargar la recuperación.

Volver paso a paso

La vuelta es escalonada y primero se vuelve a clase o al trabajo, después al deporte. A grandes rasgos:

Vuelta a clase o al trabajo:

  1. Actividades cotidianas que no empeoren los síntomas.
  2. Tareas escolares o de trabajo en casa, con descansos.
  3. Vuelta presencial a tiempo parcial o con adaptaciones.
  4. Jornada completa.

Vuelta al deporte:

  1. Actividad física ligera que no empeore los síntomas.
  2. Ejercicio aeróbico de intensidad progresiva.
  3. Ejercicios específicos del deporte, sin contacto ni riesgo de golpe en la cabeza.
  4. Entrenamiento sin contacto más exigente.
  5. Entrenamiento con contacto completo, solo con el alta médica.
  6. Competición.

Cada etapa suele durar al menos 24 horas. Si los síntomas reaparecen de forma clara, se vuelve a la etapa anterior.

Cuándo hay que consultar con un especialista

Para padres y entrenadores

Este artículo es información general y no sustituye una valoración médica individual. Ante cualquier señal de alarma, acude a urgencias o llama al 112.

Fuentes

  1. Patricios JS, Schneider KJ, Dvorak J, et al. Consensus statement on concussion in sport: the 6th International Conference on Concussion in Sport–Amsterdam, October 2022. Br J Sports Med. 2023;57(11):695-711. doi:10.1136/bjsports-2023-106898
  2. Leddy JJ, Burma JS, Toomey CM, et al. Rest and exercise early after sport-related concussion: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2023;57(12):762-770. doi:10.1136/bjsports-2022-106676
  3. Putukian M, Purcell L, Schneider KJ, et al. Clinical recovery from concussion—return to school and sport: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2023;57(12):798-809. doi:10.1136/bjsports-2022-106682
  4. Echemendia RJ, Burma JS, Bruce JM, et al. Acute evaluation of sport-related concussion and implications for the SCAT6 for adults, adolescents and children: a systematic review. Br J Sports Med. 2023;57(11):722-735. doi:10.1136/bjsports-2022-106661
  5. Schneider KJ, Patricios JS, Meeuwisse W, et al. Amsterdam 2022 process: a summary of the methodology for the Amsterdam International Consensus on Concussion in Sport. Br J Sports Med. 2023;57(11):712-721. doi:10.1136/bjsports-2022-106663