Ricardo Gil SimõesCerebro a largo plazo

Cerebro a largo plazo · 22 de octubre de 2026

Creatina y cerebro: qué dice la evidencia sobre memoria y demencia

La creatina es uno de los suplementos más estudiados del mundo, casi siempre en el músculo. Pero el cerebro consume mucha energía y también usa creatina para mantener sus reservas. Por eso, en los últimos años han aparecido estudios sobre su posible efecto en la memoria y en enfermedades como el alzhéimer. Este es el estado real de la cuestión, sin exagerar.

Qué es la creatina y por qué interesa al cerebro

La creatina es una sustancia que el cuerpo fabrica a partir de aminoácidos, en el hígado y los riñones, y que también obtenemos de la carne y el pescado. Se almacena sobre todo en el músculo, pero también en el cerebro.

Su función es actuar como una reserva rápida de energía: ayuda a regenerar el ATP, la «moneda energética» de las células, en los momentos de máxima demanda. El cerebro representa una pequeña parte del peso corporal pero consume una gran parte de la energía del organismo, y las neuronas son muy sensibles a cualquier fallo en ese suministro.

De ahí la hipótesis: si se aumentan las reservas de creatina del cerebro, quizá funcione mejor en situaciones de estrés energético, como la falta de sueño, la falta de oxígeno, el envejecimiento o algunas enfermedades neurodegenerativas.

El problema es que el cerebro capta la creatina de la sangre con mucha menos facilidad que el músculo. Por eso los resultados en el músculo no se pueden trasladar sin más al cerebro.

Lo que sabemos con más confianza

Lo que todavía no sabemos

Qué dosis se han estudiado

Los ensayos son muy distintos entre sí, y eso complica las conclusiones:

¿Quién podría beneficiarse más?

Se ha propuesto que el efecto podría ser mayor en personas con menos reservas o con más demanda de energía cerebral, como vegetarianos y veganos (que no ingieren creatina con la dieta), personas mayores, situaciones de privación de sueño o de falta de oxígeno. Son hipótesis razonables, pero la evidencia es todavía poco consistente, salvo el dato de las personas mayores en el metaanálisis de memoria.

Seguridad

Entonces, ¿tomarla o no?

Este artículo es información general y no sustituye una valoración médica individual.

Fuentes

  1. Xu C, Bi S, Zhang W, et al. The effects of creatine supplementation on cognitive function in adults: a systematic review and meta-analysis. Front Nutr. 2024;11:1424972. doi:10.3389/fnut.2024.1424972
  2. Prokopidis K, Giannos P, Triantafyllidis KK, et al. Effects of creatine supplementation on memory in healthy individuals: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Nutr Rev. 2023;81(4):416-427. doi:10.1093/nutrit/nuac064
  3. McMorris T, Hale BJ, Pine BS, et al. Creatine supplementation research fails to support the theoretical basis for an effect on cognition: evidence from a systematic review. Behav Brain Res. 2024;466:114982. doi:10.1016/j.bbr.2024.114982
  4. Marshall S, Kitzan A, Wright J, et al. Creatine and cognition in aging: a systematic review of evidence in older adults. Nutr Rev. 2026;84(2):333-344. doi:10.1093/nutrit/nuaf135
  5. Smith AN, Choi IY, Lee P, et al. Creatine monohydrate pilot in Alzheimer’s: feasibility, brain creatine, and cognition. Alzheimers Dement (N Y). 2025;11(2):e70101. doi:10.1002/trc2.70101
  6. Livingston G, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. Lancet. 2024. doi:10.1016/S0140-6736(24)01296-0